lunes, agosto 17, 2026
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Ryan Fox, segundo neozelandés en ganar un Open Británico

Los tres españoles —López-Chacarra, Ballester y Rahm— terminaron cerca del par del campo, con buenas sensaciones para los dos primeros y muy malas para Rahm.

The 154th Open - Day Four FOX JARRA

El neozelandés Ryan Fox se proclamó campeón del Open Championship 2026 en Royal Birkdale: el segundo golfista de Nueva Zelanda en levantar la Jarra de Clarete, tras el zurdo Bob Charles, en 1963. Fox superó a Cameron Young por un golpe, dejando al estadounidense con un nuevo golpe duro en su casillero desde las «Antípodas».

No fue el último putt del 18 lo que llevó a la gloria al neozelandés Ryan Fox: fue el segundo golpe de aproximación, brillante, preciso, calmado y certero como una diana. Y un putt de esos de corta-media distancia que se pueden fallar, pero no lo hizo. Fox se convirtió así en el segundo neozelandés en ganar una Jarra de Clarete, con un total de 270 golpes (-10). Un putt que evitó un play-off con Cameron Young, que esperaba desde hacía horas en la casa club, arrepintiéndose quizá de aquel bogey en el 18, cuando su golpe de salida se fue al búnker de calle y solo le quedó la opción de sacarla lateralmente, perdiendo un golpe valiosísimo: de esos que, horas después, valen un major.

Ryan Fox levanta la Jarra de Clarete tras ganar el Open Championship 2026 en Royal Birkdale

Cameron Young, otra Jarra de Clarete perdida desde las Antípodas

El Open le debía una al neoyorquino Cameron Young, que estuvo muy cerca de ganarlo en St Andrews 2022, pero «el otro Cameron», el australiano Smith, remontó cuatro golpes por detrás y le arrebató la Jarra de Clarete. Y en este 154.º Open Championship le ha vuelto a dejar con la miel en los labios, esta vez el neozelandés Ryan Fox, con un birdie en el 18, en el último partido, que deshizo un posible desempate. Desde las Antípodas, Young ha sufrido ya dos duros golpes.

En la ronda final del 154.º The Open Championship, Young solo tuvo que preocuparse de sí mismo, de hacer su trabajo, sin mirar ni hacia adelante ni hacia atrás, porque salió en los primeros partidos de la mañana, cuando el links de Royal Birkdale aún dormía. Partiendo de un -3 acumulado, firmó la mejor tarjeta del día, 64 golpes, para terminar con -9 (lástima del bogey del 18), y se sentó a esperar cómodamente en la casa club a que el resto de competidores hiciera su trabajo.

Ryan Fox y los hoyos finales que decidieron otra vez el Open Championship

Es verdad que Royal Birkdale no tiene un «Amen Corner» como Augusta, pero con el remodelado hoyo 14 convertido en par 5 —el primero de la vuelta de regreso—, de ahí hasta el final se ha gestado este Open. Es lo que pretendían los organizadores de la R&A, y lo han conseguido: esos hoyos finales han dado la gloria o han llevado a los infiernos (como a Jon Rahm) a muchos jugadores, y también a Ryan Fox, que se reinventaba a sí mismo detrás de cada bogey y volvía a renacer con un birdie. El del 16 fue definitivo, y se mascaba un play-off que nadie quería, con una final de la Copa del Mundo de Fútbol entre España y Argentina que todos querían ver.

The 154th Open - Day Four SCOTTIE SCHEFFLER

Scheffler, Burns y el resto: el liderato en montaña rusa

El marcador bailaba. El coreano Si Woo Kim llegó a ponerse como líder en el -10, pero fue un espejismo, porque desde el siguiente hoyo solo llegaron bogeys hasta el -6 final. Terminó empatado con Lucas Herbert, que desde el 62 del segundo día no ha logrado ganarle al campo. Lo intentó Tommy Fleetwood, que llegó a ponerse a un golpe del líder en el hoyo 8; el inglés, el más aplaudido, terminó cuarto con -7, empatado con Scheffler.

Incluso el número uno del mundo y defensor del título, Scottie Scheffler, a la chita callando y con esa calma chicha que le caracteriza, iba remontando, y cuando se puso con un parcial de -8 al hoyo 12, ya muchos le veían repetir triunfo. Sam Burns también lo intentó y puso el marcador en -11 en el segundo hoyo, y todos volvieron a pensar en otro 62 final. Pero ninguno se acercaba a los 64 de Cameron Young, que cada vez se veía más ganador.

Ryan Fox, segundo neozelandés en ganar la Jarra de Clarete

Y allí estuvo ese segundo golpe de Fox en el 18: calmado, sereno, con un golpe de tiralíneas para alegrarnos el día. Nunca Ryan Fox había terminado entre los diez primeros en un Open Británico; su mejor posición había sido el puesto 16.º, desde que debutó en 2018. Una victoria trabajada desde aquella tercera ronda de 62 golpes —que igualó la marca más baja en un major— hasta el 68 de hoy, rubricado con cuatro birdies en los últimos seis hoyos. Y en su primera pelea de verdad por un Open Británico, se llevó la Jarra de Clarete a casa.

The 154th Open - Day Four JON RAHM

Los tres españoles, empatados en el puesto 46.º

La aventura española acabó primero para Eugenio López-Chacarra, que tras cuatro días de competición (70, 70, 71 y 69) logró ganarle al campo y terminar al par total, en el puesto 46.º. «Los nervios de jugar el primer Open han sido difíciles de gestionar. Quitando el viernes, que fue el peor día, el resto de la semana ha sido bueno, he jugado bien. Los putts no han querido entrar, pero contento de haber acabado al final bajo par. Y ahora a descansar tres semanas, preparar algunas cosas, entrenar otras y volver para Dinamarca a buen nivel. Me llevo de aquí que puedo competir con los mejores del mundo, que no estoy tan lejos como creía; aunque es verdad que no tengo mucha experiencia con el golf de links y he pecado de alguna cosa de novato. Ahora, a seguir trabajando, que veo la tarjeta del PGA Tour cada vez más cerca».

The 154th Open - Day Four BALLESTER

Josele Ballester, también al par del campo, compartió partido en la ronda final nada menos que con Scottie Scheffler, y se lleva el gran recuerdo de una tercera ronda espectacular de 66 golpes en la jornada del sábado. El viento sopló más duro en la ronda del domingo y pocos fueron los que hicieron resultados muy bajos. «Pese a que los resultados no me han acompañado, no me he encontrado bien durante la semana, pero me llevo como experiencia positiva que mentalmente he logrado mantener las cosas en su sitio. La prueba es que iba cuatro más tras un doble bogey al 13 y he terminado con buenas sensaciones tras un birdie al 17 y un buen putt al 18. Es lo que me llevo, además de jugar la ronda del domingo con el número uno del mundo, Scottie Scheffler. Es impresionante ver con qué calma sale al tee; y bueno, en el hoyo 17, cuando se ha ido a las gradas, que cualquiera estaríamos allí perdido, ha tenido un buen drop, y ya le he dicho a mi caddie: ‘apúntale el birdie, que seguro que lo hace’. Es una fiera».

Jon Rahm no tuvo ni el mejor principio, con ese doble bogey en el hoyo 1 (de nuevo fuera de límites, pero esta vez no pudo tirar el palo porque ya tenía un aviso de sanción), ni el mejor final, con otro doble bogey (74) tras un tripateo en el 18, para acabar al par del campo, en el puesto 46.º. Y con tan mal sabor de boca, y otra oportunidad perdida en un major, se fue a casa sin conceder ni unas palabras a la prensa, que también estamos aquí trabajando.

Así se cerró el 154.º Open Championship en Royal Birkdale: con Ryan Fox levantando la Jarra de Clarete, Cameron Young rumiando otra ocasión perdida, y un fin de semana que, entre récords, sanciones y remontadas, ha dejado varias de las historias más recordadas del año en el golf mundial.

Crónica de Isabel Trillo

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