Situado entre Valencia y Alicante, Oliva Nova Beach & Golf Resort ocupa uno de los tramos más tranquilos de la Costa Blanca. Rodeado de mar, naturaleza y amplios espacios abiertos, es un destino que combina golf, alojamiento, gastronomía y deporte bajo una misma lógica: hacer que todo encaje de forma natural.

Oliva Nova un campo de golf diseñado para disfrutar del juego
En Oliva Nova Beach & Golf Resort, el golf es el punto de partida, pero no lo único. El campo de 18 hoyos, diseñado por Seve Ballesteros, propone un recorrido equilibrado en el que se puede jugar con confianza desde el tee, aunque cada hoyo exige colocación para afrontar bien el golpe a green. No premia tanto la potencia como la estrategia, y ahí reside buena parte de su atractivo.
La cercanía del Mediterráneo se percibe tanto en el paisaje como en el ritmo de juego. Amplias calles, lagos bien integrados y una sensación constante de espacio convierten cada vuelta en una experiencia agradable para jugadores de distintos niveles.

Instalaciones de práctica para todos los niveles
Fuera del recorrido, el resort mantiene la misma filosofía. Dispone de un amplio driving range equipado con Toptracer, zonas específicas de juego corto, putting green y espacios que permiten trabajar cada aspecto técnico con comodidad.
Para quienes buscan una alternativa más rápida o informal, el pitch & putt añade una opción dinámica dentro del propio complejo, ideal para complementar una jornada de golf o iniciarse en el deporte.
Un hotel que facilita cada estancia
El hotel completa la experiencia con naturalidad. Situado a pocos metros del campo, permite organizar la jornada con facilidad, alternando golf, descanso y otros planes sin necesidad de desplazamientos.
Habitaciones luminosas, amplias zonas comunes y servicios como spa, piscina y acceso directo a la playa contribuyen a crear una estancia cómoda tanto para escapadas cortas como para vacaciones más prolongadas.

Mucho más que un destino de golf
Uno de los aspectos que diferencia a Oliva Nova es su capacidad para integrar distintas disciplinas deportivas sin perder coherencia.
Durante varios meses al año, el Mediterranean Equestrian Tour reúne a jinetes y equipos internacionales en unas instalaciones preparadas para la alta competición. Al mismo tiempo, equipos profesionales de fútbol y rugby utilizan el complejo para concentraciones y pretemporadas gracias a su clima y a la calidad de sus infraestructuras.
El pádel mantiene actividad constante durante todo el año, mientras que el entorno ofrece excelentes posibilidades para el ciclismo, con rutas que combinan recorridos junto al mar y ascensiones hacia el interior.
La playa como parte natural de la experiencia
En Oliva Nova Beach & Golf Resort, el Mediterráneo no actúa como un simple telón de fondo. La playa, amplia y poco saturada, forma parte de la experiencia diaria.
Después de una ronda de golf, una sesión de entrenamiento o simplemente una mañana tranquila, el mar aparece como una extensión natural del resort, aportando una sensación de amplitud y calma difícil de encontrar en destinos más densamente desarrollados.

Gastronomía mediterránea dentro del resort
La oferta gastronómica se articula dentro del propio complejo con propuestas diferenciadas que comparten una misma base mediterránea.
Restaurantes como El Olivo, Columbus y La Pérgola trabajan con arroces, pescados y producto local en espacios abiertos que acompañan el ritmo relajado de la estancia. El Lobby Bar funciona como punto de encuentro durante todo el día, desde una comida informal hasta una copa al final de la jornada.
Durante la temporada estival, el Beach Club traslada esa misma filosofía junto al mar, ofreciendo una propuesta más desenfadada que invita a prolongar la tarde sin abandonar el entorno.
Un resort donde todo encuentra su lugar
Oliva Nova Beach & Golf Resort no destaca por hacer más que otros destinos, sino por la forma en que organiza todo lo que ofrece. Golf, deporte, playa, gastronomía y descanso conviven sin competir entre sí, permitiendo que cada visitante encuentre su propio ritmo.
En una Costa Blanca cada vez más diversa y competitiva, esa capacidad para integrar experiencias diferentes en un mismo lugar es precisamente lo que convierte a Oliva Nova en un destino que sigue haciendo honor a su lema: un lugar donde todo encaja.














