Fue un shsock, si; hasta para el mismo José María Olazábal, comenzar la primera ronda del Masters de Augusta y verse de líder con -2 hasta el hoyo 13, justo a la salida del Amen Corner. El vasco valora positivo el resultado final de 74 golpes (+2)
Cuando gané mi segundo Masters (99) empecé con 74. La verdad es que acabé bastante cabreado. Me fui a la cancha de prácticas y, evidentemente, todo cambió en las tres siguientes rondas”, comentó el español muy tranquilo y satisfecho del trabajo. Es consciente de que le quedan pocos años de competición en el Masters y trata de disfrutar de cada momento en Augusta. “Ha sido una sorpresa, para mí y para todos, supongo. Pero me he visto ahí arriba y me he dicho, ¡Vamos!. ¡Estás liderando el Masters!. Obviamente ha sido un momento divertido e ilusionante, pero hay que ser consciente y realista de dónde estás. No aspiro a ganar el Masters, pero sí a seguir disfrutando todo lo que pueda, dando lo mejor de mí, como siempre, y alguna alegría como ésta.
Ese es el objetivo. Obviamente ha sido maravilloso poder tener ese resultado. Y lo he disfrutado muchísimo. Pero desde una posición de tranquilidad y de disfrutar del momento”, dije feliz el jugador vasco, que sólo miró el marcador en tres ocasiones
No, no miraba todo el rato el marcador. Me he puesto dos bajo par en el Hoyo 3 y he hecho una buena salvada en el radio 5 porque sabía que en ese hoyo casi no llegó ni de dos. Y creo que he mirado en el 3, 5 y 11. Y sí disfrutando del momento. Un poquito sorprendido, no te lo voy a negar. Pero bueno, es una de esas anécdotas que no te la esperas, sobre todo viniendo un poquito justito de juego”.
El hoyo 14 fue un pequeño tropiezo al fallar el putt, pero el 15, enviando la bola al agua, llegó con un doble bogey injusto para el momento de juego que esta Olazábal. “Sí, bueno, a ver. Sobre todo, esa bandera es bastante complicada. No tienes mucho margen de maniobra. Tampoco te quieres que ir largo por atrás del green porque es complicadísimo. Y, bueno, procuro siempre apurar un poquito la distancia con el tercer golpe. Como los greenes están bastante duros, pues ha sido imposible parar la bola. Y, bueno, eso hace que pongas en riesgo el agua, como así ha sido”.
Se prevé buen tiempo durante toda la semana y el campo podría llegar a endurecerse más en los próximos días.
No sé para cuando termine el día, no sé cómo de duros se van a poner, pero en el hoyo uno, a las ocho de la mañana cuando hemos salido nosotros, no hacías pique ni tirando un cohete. Los greenes están muy duros y sólidos. Me da que la organización va a tener muy buen tiempo toda la semana y este año creo que van a tener la oportunidad en bastantes años de poder hacer o preparar el campo como les guste. Si este año tenemos el regalo de poder jugar el fin de semana, eso sería la pera. Pero bueno, considerando que he tenido un día francamente bueno jugando y he hecho dos más y estoy en el puesto 47, pues mañana me queda trabajo por delante”.
¿Cómo de importante es el juego corto para ti?
“Por suerte o por desgracia, desde pequeño yo le he pegado muy poquito. Todos los chicos de mi edad le pegaban mucho más que yo. Llegaban en unos pares cuatro que yo no llegaba. Y bueno, para compensar eso tenía que potenciar otras partes de mi juego, de alguna manera. Y la única opción que tenía era aprochando y pateando bien. A ver, creo que ese ha sido durante muchos años, durante toda mi carrera, el punto más fuerte. Y sí, es verdad que de crío pasé mucho tiempo en la zona de approach, de profesional también. Y bueno, ese ha sido mi señal de identidad”.
¿Algún consejo para los que no disfrutan en el Másters? ¿Qué es lo que tienen que hacer para disfrutar?
“A ver, yo entiendo que el objetivo para muchos jugadores obviamente es ganar. Cuando tienes 60 años, las cosas las ves desde otro prisma, desde otra perspectiva. Y la verdad es que muchas veces perdemos de vista lo importante que es el hecho de estar aquí, el hecho de poder hacer lo que nos gusta, de jugar un grande. Y no solamente este, sino cualquiera. Y hay veces que perdemos eso de vista. Y la verdad es que cuando te vas haciendo mayor, empiezas a apreciar otras cosas”.
¿Algo especial hoy en el cumpleaños de Seve? Aparte de echarle de menos.
“Pues eso, echarle de menos”, finalizaba un Josemari emocionado








































