Sergio García, brillante quinto puesto en un Open Británico que encumbra a Henrik Stenson

El sueco, espectacular en todo el torneo, superó al norteamericano Phil Mickelson por tres golpes

Sergio García ha concluido en una brillante quinta posición su participación en la 145 edición del Open Británico, volviendo a evidenciar esa gran calidad que atesora en su interior y que le distingue como uno de los mejores golfistas del mundo.

El sueco Henrik Stenson, impresionante, 8 bajo par en la última vuelta, ganó el prestigioso título en juego tras mantener un espectacular duelo, en exclusiva, dada la enorme diferencia que adquirieron desde la segunda jornada con respecto al resto de participantes, con Phil Mickelson, a quien superó por tres golpes en una jornada final para el recuerdo, donde el norteamericano replicó al ganador con 6 bajo par, una propuesta sin embargo insuficiente.

El golfista español batalló con bravura durante las cuatro jornadas de competición, incrustado en todo momento en el Top 10, una zona noble de la que formó parte por méritos propios. Sobresaliente en la primera jornada, bajo par de nuevo en la segunda y con más dificultades en la tercera, Sergio García se sobrepuso con una ronda final excelente por momentos, especSergio Garcia (2)_jpgialmente en la primera vuelta, saldada con tres birdies sin error que le convirtieron en uno de los protagonistas de la jornada. 

Luego, en los segundos 9 hoyos, volvió a evidenciar más dificultades a imagen y semejanza de lo ocurrido en las tres rondas anteriores, si bien el castellonense, en esta recta final, se mostró más inspirado, neutralizando parcialmente, con un birdie en el hoyo 16 –tres birdies en el torneo en este punto–, dos inoportunos errores anteriores. 

La buena actuación española también se extendió a Miguel Ángel Jiménez, en el puesto 18, que ofreció una imagen muy sólida durante todo el torneo, consecuencia sin duda de su enorme experiencia en situaciones complicadas de todo tipo. 

Erró en muy pocas ocasiones, y cuando lo hizo reaccionó con inmediata bravura para enmendar aquello que en otros generó verdaderos quebraderos de cabeza. El malagueño, todo pundonor –no hay más que ver sus vueltas de 71, 72, 70 y 71– exhibió de nuevo su motor diésel en la última ronda, un birdie y todo pares en la primera vuelta antes de ceder un golpe en el hoyo 10 y, ya en la recta final, encadenar bogey-birdie-bogey-birdie para acabar al par, justo el punto del recorrido donde muchos otros se hubiesen descalabrado.

Rafael Cabrera-Bello fue de más a menos, brillante en la primera jornada, notable en la segunda y con dificultades evidentes en las dos últimas. En la cuarta no pudo desembarazarse de los problemas planteados por el campo, acumulando hasta 6 bogeys a lo largo del recorrido. Un eagle en las postrimerías del torneo, en el hoyo 16, contribuyó a mejorar prestaciones y ascender ligeramente en la clasificación final, hasta el puesto 39.

Jon Rahm, por último, batalló desde el primer minuto en un torneo donde le ha costado hacer birdies a excepción del hoyo 16, donde arañó al campo en los cuatro días. Superado el corte tras la segunda jornada –una situación que no estuvo clara durante varias horas–, en esta ronda final partía desde un puesto 50 que no pudo retener merced a un comienzo de vueltas con bogey, peor aún la segunda, donde certificó doble bogey en el 11 tras errar en el 10. Su capacidad de reacción para gestionar situaciones complicadas, lo mejor de su participación en este primer Open Británico, saldado con un más que notable dada su juventud.

Rendimiento español diverso en la primera jornada

Buen comienzo de Sergio García y Rafael Cabrera-Bello, oportuna reacción final de Miguel Ángel Jiménez, loable estreno de Scott Fernández y dificultades de Jon Rahm. 

Así se resumió la actuación española en la primera jornada del Open Británico, donde sendas tarjetas de 68 golpes (3 bajo par), labradas mediante visible esfuerzo, situaron a ambos en el duodécimo lugar, a cinco de un Phil Mickleson excelso, que con 63 golpes igualó el récord de vuelta más baja en un Major.

Sergio García arañó seis birdies al impresionante Royal Troon Golf Club, en Ayrshire (Escocia), el enemigo adicional de todos los participantes. Tres por la primera vuelta, otros tres por la segunda, el castellonense no pudo evitar tres bogeys, uno especialmente inoportuno en el hoyo 17.

Rafael Cabrera-Bello, por su parte, exhibió solidez a lo largo de toda la jornada excepción hecha de los hoyos 10 y 11, donde encadenó dos bogeys que lastraron ligeramente su buena actuación.

Miguel Ángel Jiménez, por su parte, sufrió visiblemente durante la primera vuelta, acumulando dos bogeys consecutivos para empezar y un doble bogey para terminar, acciones queSergio Garcia (2)_jpg le llevaron a la parte más baja de la tabla antes de reaccionar con bravura en la segunda parte del recorrido, donde inscribió dos birdies, uno de ellos tras rubricar un espectacular eagle en el hoyo 16.

Scott Fernández, bien en su estreno en un Open Británico, un 72 en su tarjeta que le permite mantener esperanzas de cara a superar el corte, y Jon Rahm, con más sombras que luces en esta primera ronda –cuatro bogeys compensados escasamente por un birdie– tenían obligación de mejorar prestaciones para jugar durante el fin de semana en el Royal Troon Golf Club.

Sergio García y Rafael Cabrera-Bello no pierden comba en la segunda jornada

Sergio García y Rafael Cabrera-Bello se mantuvieron en la parte alta de la tabla tras la segunda jornada. 

Ambos eran los españoles mejor clasificados a la espera de encarar, 36 hoyos mediante, la recta final de una competición apasionante donde Phil Mickleson, sensacional en la primera jornada –con 8 bajo par–, mantenía el liderato a pesar del despiadado ataque del sueco Henrik Stenson, autor de una sobresaliente tarjeta de 65 golpes (6 bajo par) que le permitía acosar, desde la segunda plaza, al golfista norteamericano, separados únicamente por un golpe. 

Sergio García, al igual que en la primera ronda, rindió a gran nivel, si bien reprodujo las dificultades en la recta final del recorrido –bogey en el 18 en esta ocasión– que le impidieron ascender un poco más en la clasificación general. 

Setenta golpes en esta ocasión, producto de una primera vuelta sin errores, aderezada con un birdie en el 6, y una segunda donde falló además en el hoyo 12. Eso sí, volvió a conseguir birdie, por segundo día consecutivo, en los hoyos 14 y 16, lo que genera esperanza de cara a las dos rondas finales.

Rafael Cabrera-Bello, por su parte, con -3 al total, rozaba el Top 10 tras completar el recorrido con el par del campo. Tres birdies compensados por tres bogeys constituyeron el resumen de una actuación trabajada donde primaba minimizar los errores. El canario, bastante sólido, buscó asimismo aquellos puntos del campo donde era posible arañarle golpes, empresa harto complicada hasta ese momento.

Miguel Ángel Jiménez superó también el corte para disputar las dos últimas jornadas. El malagueño, todo pundonor, lo tenía todo encaminado hasta que llegó el hoyo 11, un bogey que, peor aún, constituyó el preludio de un doble bogey en el 12. Jiménez, sin embargo, se rehízo con posterioridad para acabar con 72 golpes.

Durante toda la jornada Jon Rahm luchó para superar el corte, muchas veces fuera pero finalmente dentro. Un inicio nebuloso, plasmado en tres bogeys consecutivos en los tres primeros hoyos –y otro posterior en el 9–, eran una losa en apariencia excesiva a pesar de que luego enderezó el rumbo sumando cuatro birdies en lo que le quedaba de vuelta. Se quedó con +3, a la espera durante unas cuantas horas por si el corte, en +2 durante mucho tiempo, se extendía un poco más. Finalmente fue +4.

Por último, el granadino Scott Fernández, componente del último partido del día, sí que sabía casi desde el primer momento el registro que necesita para superar el corte. Partía con +1, pero dos bogeys iniciales en los hoyos 2 y 3 se lo pusieron difícil, una situación adversa que se complicó muchísimo más, hasta convertir su sueño de pasar el corte en estéril, con el doble bogey en el 11 y los bogeys en el 12, 13 y 15. No pudo ser.

Sergio García afronta la ronda final desde la novena plaza

Sergio García afrontó la ronda final desde la novena plaza en un torneo que, después de 54 hoyos, se convirtió en un mano a mano casi en exclusiva entre Phil Mickelson y Henrik Stenson, que abrieron una brecha muy significativa en la clasificación con respecto al resto de rivales.

Brillante en la primera vuelta, donde restó en tres ocasiones al campo, Sergio García volvió a sufrir mucho en la segunda parte del recorrido, tres bogeys y un doble bogey entre los hoyos 10 y 15, un exceso de piedras en el zurrón que sin embargo no le hizo perder plaza dentro del Top 10. 

Loable, como siempre, la actuación de Miguel Ángel Jiménez, la seguridad personificada, plasmada en esta tercera ronda mediante una tarjeta en la que anotó 15 pares, un bogey y dos birdies. Ese 1 bajo par le permitía seguir ascendiendo poco a poco posiciones en la clasificación, hasta la parte media alta, en concreto hasta el puesto 18, convirtiéndose de paso en el segundo mejor español después de la tercera ronda tras las dificultades encontradas por Rafael Cabrera-Bello.

El canario chocó contra todo tipo de obstáculos a pesar de que su inicio, hasta el hoyo 7, saldado con dos birdies, hacía concebir muchas esperanzas. A partir de ahí, sin embargo, todo fueron problemas, tres bogeys casi consecutivos, un doble bogey en el 15, otro bogey final… Salió desde el puesto 25 en la ronda final.

Jon Rahm, por último, ascendió siete plazas en la clasificación para situarse en el puesto 50. En ello influyó un comienzo fulgurante que permitió apreciar la calidad que lleva dentro, tres birdies en los seis primeros hoyos que le catapultaron hasta mitad de la tabla antes de descender castigado, fundamentalmente, por un triple bogey en el 10 seguido de dos bogeys consecutivos.

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