En la Costa del Sol hay lugares donde se entrena y otros donde el deporte es un estilo de vida, es el caso de Villa Padierna. Aquí el Racquet Club y el Golf Club forman parte de una misma idea: vivir activo, disfrutar del entorno y compartir cada jornada más allá de la pista o del green.
Villa Padierna Golf Club: entrenar mejor para jugar mejor
El campo de prácticas de Villa Padierna Golf Club vuelve a estar plenamente operativo tras una intervención que no ha sido simplemente estética sino una decisión planificada y consciente. Se ha realizado el aplanado y nivelación completa de la zona de tiro, se ha instalado un nuevo sistema de riego y se ha resembrado íntegramente el césped. El resultado es una superficie uniforme, estable y más cómoda para el entrenamiento diario.
En paralelo, se han replantado 30 olivos en la zona del parking, reforzando la integración paisajística y manteniendo la identidad mediterránea del entorno.
Esto no es un simple lavado de cara. Es una decisión coherente con un posicionamiento claro: ofrecer instalaciones de alto nivel para que el jugador, sea amateur o experimentado, pueda trabajar su juego en condiciones óptimas. El entrenamiento deja de ser un trámite y pasa a ser parte esencial de la experiencia.

Racquet Club Villa Padierna: Instalaciones premium y compromiso con el deporte
El Racquet Club Villa Padierna es un espacio donde el día puede empezar con un partido de pádel, continuar con unas bolas de tenis y terminar con una comida relajada en su restaurante. Aquí el deporte es el eje, pero la experiencia va más allá: se trata de quedarse, de conversar, de formar parte de una comunidad.
En ese entorno, el croquet ha encontrado su propio espacio y carácter. Lo que comenzó como una visión pionera de su propietario, Ricardo Arranz —materializada en la construcción de los dos primeros campos reglamentarios de la provincia de Málaga— se ha consolidado hoy como uno de los grandes emblemas del club y una de sus experiencias más singulares.
El croquet tiene algo que engancha. Exige precisión y estrategia, pero también invita a la pausa. Cada golpe obliga a pensar, cada partida genera conversación y es competitivo sin perder elegancia y social sin dejar de ser exigente. Esa combinación ha creado en Villa Padierna una comunidad activa, con jugadores que compiten a nivel provincial y nacional y que representan al club en campeonatos por toda España.
En España, el croquet suma ya cerca de 2.500 jugadores federados y más de 25 clubes, una cifra que refleja su crecimiento sostenido. En Villa Padierna, además, es una experiencia abierta: no es necesario ser socio para probarlo. Basta con acercarse y dejarse sorprender por un deporte que combina táctica, concentración y un marcado carácter social.
Tras la partida, la jornada continúa en el restaurante del Racquet Club. Allí se analizan jugadas, se comparten risas y se alarga el día sin prisas. Es parte natural de la experiencia.








