
Apenas tiene 23 años, pero David Puig ya ha demostrado que el talento y la ambición no entienden de edad. El golfista catalán se ha convertido en una de las figuras más interesantes del panorama internacional, capaz de brillar en Asia, Europa y en la LIV Golf League, con una combinación de resultados, consistencia y carisma que engancha a los aficionados.

De amateur a profesional: un salto arriesgado pero acertado
Lo que distingue a Puig desde el principio es su valentía. Fue el primer jugador universitario en firmar con LIV Golf, dejando claro que estaba dispuesto a explorar nuevas rutas hacia la élite. En junio de 2022, todavía amateur, disputó el torneo inaugural de la LIV Golf Invitational Series en Londres y terminó 40º. Un mes después fue 42º en Bedminster, pero lo más importante fue que estaba aprendiendo a competir entre los mejores, sumando experiencia valiosa antes de dar el gran salto profesional.
“Ha sido un camino increíble”, confesaba Puig tras sus primeros torneos. “Tuve la oportunidad de unirme a LIV justo después de la universidad y creo que la aproveché al máximo. Además, mi equipo Torque siempre me ha apoyado y he aprendido mucho de ellos”.
Primeras victorias: Asia como trampolín
El verdadero despegue llegó en octubre de 2023 con su primera victoria profesional en el International Series Singapore del Asian Tour. Con un marcador de 19 bajo par y cinco golpes de ventaja, se convirtió en el ganador más joven de un evento de la serie. Solo unos meses después, en febrero de 2024, levantó su segundo trofeo en el Malaysian Open, con 23 bajo par, asegurando su participación en The Open Championship en Royal Troon.
Ese mismo año, el calendario le reservaba otro hito: las Olimpiadas de París 2024, donde representó a España junto a Jon Rahm y terminó T40 en Le Golf National.
LIV Golf League: equipo y espectáculo
En la LIV Golf League, Puig ha dejado su sello tanto en equipo como individualmente. Tras terminar 31º en la clasificación de 2023, se unió al equipo Fireballs GC de Sergio García, y desde entonces ha contribuido a victorias colectivas mientras sigue creciendo como jugador. En 2024, su mejor actuación individual fue un T3 en Houston, mientras que su equipo celebró la victoria en LIV Golf Andalucía.
Su experiencia en equipos como Torque y Fireballs le ha enseñado a combinar estrategia, juego sólido y química con sus compañeros, un factor que lo diferencia de muchos jóvenes talentos que solo destacan de forma individual.
Un swing más largo y consistente
David Puig no solo ha evolucionado en resultados: su juego ha crecido de manera técnica. Ha trabajado con Dave Phillips, especialista del TPI, para optimizar su swing y ganar distancia sin comprometer su salud física. Ahora puede volar la bola hasta 50 metros más que en sus años universitarios y se mantiene entre los mejores de la LIV Golf League en distancia desde el tee, con 318,2 yardas de media en 2024.
Su caddie, Alberto Sánchez, antiguo compañero de Jon Rahm en Arizona State University, ha sido clave en su progreso. Con experiencia en el PGA Tour Américas, Sánchez aporta no solo conocimiento, sino también confianza y estabilidad en el campo.
Rumbo a la élite mundial
El 2025 ha marcado un nuevo capítulo con su primera victoria en el DP World Tour, que llegó en el BMW Australian PGA Championship. Con esta victoria, Puig sumó su tercer título profesional y consolidó su presencia en Europa. Además, este triunfo tiene un significado histórico: no caía en manos de un español desde que Seve Ballesteros se impusiera en 1981. La combinación de victorias en Asia, actuaciones destacadas en LIV Golf y ahora este hito en el DP World Tour muestra que David Puig no es solo un joven con potencial: es un jugador que ya empieza a dejar huella en la élite internacional.
Para los aficionados, seguir su carrera es una oportunidad de ver en tiempo real cómo un talento español navega con éxito entre distintos circuitos, ajusta su juego, aprende y se prepara para grandes torneos. David Puig es, sin duda, una de las historias más emocionantes del golf moderno.







